En los últimos tiempos, se alzan todo tipo de voces que refieren la lentitud de la justicia, por el hecho patente de que los distintos juzgados, principalmente los de lo contencioso administrativo, se encuentran colapsados ante la avalancha de asuntos. Esta avalancha, unida a la precariedad de medios de que disponen, hacen que nos encontremos ante situaciones tan insólitas como la citación judicial verdadera, que da título a este artículo y que un compañero de Asesoría Jurídica había recibido recientemente. Juicio para Abril 2012
Y es que los médicos, con el trasvase jurisdiccional que han sufrido en los últimos años, pasando de la jurisdicción social a la contencioso administrativo, se han visto perjudicados por este habitual retraso, que se traduce en el indeseable (para todos) hecho de que los juicios tarden tanto en esta sede jurisdiccional, cuando acuden para hacer valer sus derechos con motivo de sus reclamaciones como personal estatutario al servicio de la administración pública, es decir, cuando solicitan el amparo judicial para que estos les otorguen a través de un juicio, lo que su empleador les niega.
En este marco actual, hemos tenido por primera vez en nuestro país dos jornadas de huelga de jueces, las cuales han sido duramente criticadas desde la voz del político, que nunca o casi nunca comparte la opinión del único poder, además del de las urnas, que es capaz de rectificar, corregir o castigar las decisiones de aquellos, pues así lo ordena el mandato constitucional.
Obviamente que un Juez se ponga en Huelga, no puede entenderse mas que como un símbolo de su situación, pues alguien que desarrolla un trabajo tan personalísimo, sabe perfectamente que adoptando su postura en un día concreto, solo esta retrasando la realización de su trabajo para el día siguiente, o como me decía un Juez recientemente, “para esa misma tarde que estoy en huelga, en mi casa”. Pero parece ser que los políticos siguen si comprender el mensaje que se pretende trasmitir.
Que se reivindique una dignificación de su trabajo, me suena mucho a lo que los médicos vienen haciendo desde hace algunos años ya. No mas saturación, no tanta presión asistencial, no criterios estadísticos, sino calidad en la asistencia pero no a costa de la calidad de vida de los profesionales, etc… El paralelismo de las reivindicaciones judiciales es muy similar, y las considero totalmente justas y proporcionadas, mostrándome partidario y comprensivo sobre la actuación de los jueces en este momento concreto.
Centrándonos en nuestra comunidad autónoma, uno de los principales motivos de la saturación de los juzgados, es el de las reivindicaciones que los profesionales sanitarios realizan ante la tozudez que la Administración sanitaria demuestra, al negar de forma sistemática las peticiones de derechos como el del descanso adicional…; antes fueron los trienios de los interinos, otrora el complemento de exclusividad, el cpt, etc…
Así, en nuestros juzgados de lo contencioso administrativo, se acumulan montañas y montañas de litigios que, ante la antes referida tozudez de nuestra Administración Sanitaria, obligan a reclamar ante el órgano judicial la percepción o reconocimiento de derechos que no solo la ley, sino el constante y pacífico criterio judicial otorgan de forma igual de automática con la que es negada en fase administrativa.
No creo que a nadie de los implicados en el foro jurídico, le apetezca repetir este tipo de litigios reiterativos, pues todo pleito, por muy pequeño que sea mueve un auténtico engranaje que sin duda, supera y por mucho el coste económico que le supondría a la Administración otorgar el derecho que negándolo, obliga al profesional a acudir al tribunal de justicia:
Al funcionario de justicia, no le agrada que por muy similar que sean todos los litigios, uno a uno suponga al menos las siguientes actuaciones judiciales: Incoación de Procedimiento, requerimiento al profesional para otorgamiento de apoderamiento, requerimiento de expediente a la administración con señalamiento de juicio, edición y notificación de sentencia, y tras su firmeza (en caso de no recurso) requerimiento de ejecución al órgano de la Administración. Lamentablemente no siempre los trámites siguen su cauce, pues tanto el requerimiento de expediente, como el de la ejecución, a menudo obliga a que haya que reiterarlo en varias ocasiones a la Administración de que se trata.
Al Funcionario de la Administración, le compete la recepción del requerimiento del expediente para su remisión al Juzgado. Previamente ha de comprobar el expediente personal del demandante, e incluir en el mismo tanto su reclamación inicial, como la resolución si la hubiere, además de cualquier documento significativo y necesario, como pueden ser las nóminas del periodo reclamado, la certificación de servicios previos etc.
Al abogado de turno, y sin lamentarnos por ello, pues es nuestro trabajo, se encarga de recibir la documentación para preparar la reclamación administrativa, y ante su desestimación preparar la demanda, asistir al juicio y esperar a la resolución por si hubiera que recurrir o impugnar el recurso de contrario.
Al abogado de la Administración, es evidente que aunque igualmente sea su trabajo, no le agrada ir de forma reiterada a manifestar su discurso ante el juez, cuando sabe positivamente que posee el criterio del propio juzgador que tiene delante, y además el del órgano superior que igualmente ha corroborado el anterior. Es decir, va simplemente para cumplir el tramite aun a sabiendas de que por mucho que se esfuerce, ….. la sentencia esta puesta.
Al Juez, obviamente le compete la celebración del juicio y su resolución en sentencia.
Al médico, ha de comparecer en el día del juicio o antes, para el otorgamiento de poder.
Obviamente el coste que conlleva cada uno de los litigios es importante, y como decía antes muy superior a lo que se reclama. Además se da la paradoja de que en estos litigios que actualmente se ventilan sobre días adicionales del Estatuto Básico del Empleado Publico, se vienen a reclamar entorno a unos cuatrocientos euros por dos días de descanso no disfrutado, y al mismo tiempo al medico se le ha tenido que conceder media, o una jornada de descanso para acudir al juicio u otorgar el poder. Sencillamente sorprendente.
Por ello, cuando los políticos hablan de que los culpables de la saturación judicial, son los jueces o quienes acudimos en cualquier concepto a la justicia, a mi me gustaría que se miraran su propio ombligo y apreciaran que en una gran parte de culpa en el retraso de la justicia (al menos en la contencioso administrativa) radica en su propia gestión administrativa que obliga de forma reiterada a acudir a ella, para obtener lo que de inicio se niega por ellos mismos. Estoy seguro que hasta ahora no existe ninguna demanda judicial en ese órgano judicial reclamándose por un político el sueldo o la vacación que se le niega. De infinidad de funcionarios públicos como los médicos si y desbordan las oficinas judiciales.
Por cierto, el juicio que tiene mi compañero en Abril de 2012, es para que se le reconozcan dos días adicionales a los que tiene derecho, pero que no pudo disfrutar antes de jubilarse en el año 2008. Posiblemente dentro de unos cuatro años, le tengan que retribuir los cuatrocientos euros que aproximadamente le corresponden por el descanso en su día no disfrutado. Estoy seguro que a la administración, para entonces, le habrá supuesto al menos más del doble toda la puesta en marcha del aparato judicial para este asunto.
JOSE MARIA MORA GARCIA
ASESOR JURÍDICO DEL COLEGIO MEDICOS HUELVA